Respirar es una función automática que solo valoramos en su justa dimensión cuando nos falta el aire. Vivir con asma bronquial no tiene por qué significar noches de insomnio tosiendo, visitas angustiantes a salas de urgencias o renunciar a la práctica deportiva.

Como médico especialista en alergología clínica en Medellín, mi objetivo no es darte una lista rígida de prohibiciones. Busco identificar qué factores están afectando tu control, cuáles pueden modificarse y qué tratamiento se adapta mejor a tu riesgo y a tu vida cotidiana.

A continuación te comparto 10 recomendaciones prácticas que utilizo como marco general. No todas aplican de la misma manera a todas las personas con asma.


Las 10 recomendaciones clave para el control del asma

1. Ten siempre un plan de acción por escrito

El asma no se controla improvisando durante una exacerbación. En mi consulta preparo contigo un plan de acción escrito que indique tu tratamiento habitual, cómo reconocer un empeoramiento, qué ajustes previamente acordados realizar y cuándo contactar al equipo tratante o acudir a urgencias(1). Puede utilizar zonas o colores si eso facilita su comprensión, pero las instrucciones deben corresponder a tu esquema real.

2. No cambies tus inhaladores por tu cuenta cuando te sientas bien

Sentirte bien puede permitir que valoremos una reducción supervisada del tratamiento, pero no significa que convenga suspenderlo sin revisar el riesgo. Además, no todos los esquemas actuales requieren un controlador diario: algunos adultos y adolescentes utilizan corticoesteroide inhalado (ICS, por sus siglas en inglés) combinado con formoterol a demanda. Lo importante es seguir el esquema prescrito y revisarlo cuando el control sea estable(1).

3. Perfecciona la técnica del dispositivo que realmente utilizas

Una técnica incorrecta puede reducir la cantidad de medicamento que llega a las vías respiratorias. Los pasos no son iguales para un pMDI, un inhalador de polvo seco o uno de niebla fina. Cuando utilizas un inhalador de dosis medida presurizado (pMDI, por sus siglas en inglés), una aerocámara puede ser especialmente útil si existe dificultad de coordinación y en otras situaciones concretas. Aprende las diferencias en mi guía sobre cómo usar un inhalador correctamente.

4. Reduce los efectos locales de los corticosteroides inhalados

Después de utilizar un corticosteroide inhalado de mantenimiento, sigue las instrucciones del medicamento y del dispositivo. Enjuagar la boca con agua y escupirla después de la dosis puede reducir el riesgo de candidiasis orofaríngea. Con un pMDI, utilizar aerocámara cuando está indicada también reduce la deposición orofaríngea. Si aparece ronquera persistente, reviso técnica, dosis y otras posibles causas.

5. Identifica exposiciones que realmente sean relevantes para ti

No indico una lista universal de medidas contra ácaros, mascotas o mohos a todas las personas con asma. Primero reviso la historia clínica y, cuando está indicado, la sensibilización alérgica para establecer si una exposición tiene relevancia clínica. Si existe relación convincente, planteo medidas dirigidas y sostenibles. Puedes consultar mis recomendaciones sobre ácaros del polvo, perros y gatos.

6. Revisa que tu vacunación esté actualizada

Las infecciones respiratorias pueden desencadenar exacerbaciones. Reviso contigo las vacunas recomendadas según edad, antecedentes, comorbilidades y el calendario nacional vigente. Tener asma no significa que exista una pauta idéntica adicional para todas las personas; las indicaciones específicas dependen de edad y factores de riesgo(1).

7. Practica ejercicio de forma regular y estructurada

La actividad física regular forma parte de una vida saludable y el asma bien manejada no debería impedirla. Si el ejercicio desencadena síntomas, reviso primero el control general y, cuando corresponde, indico una estrategia preventiva antes de la actividad según el inhalador que utilices. Revisa mi guía de asma y ejercicio para una vida activa.

8. Busca comorbilidades y otros rasgos tratables

La rinitis y la rinosinusitis son frecuentes en personas con asma y merecen tratamiento cuando están presentes. También evalúo obesidad, trastornos del sueño, reflujo cuando es sintomático, exposiciones, técnica inhalatoria, adherencia y factores psicosociales. Estos factores modificables —conocidos como rasgos tratables (treatable traits, en inglés)— pueden contribuir a síntomas o riesgo y no siempre se solucionan aumentando el inhalador(1).

9. Evita el tabaco y reduce exposiciones inhaladas perjudiciales

Pregunto por tabaquismo activo y pasivo, vapeo y exposiciones laborales o ambientales relevantes. Evitar el humo de tabaco es una recomendación clara. Para contaminación ambiental y exposiciones ocupacionales, las medidas deben adaptarse a la fuente, intensidad y posibilidad real de reducir la exposición; «cero contaminantes» no es un objetivo clínico realista ni medible.

10. Combina síntomas con mediciones objetivas cuando aporten valor

No evalúo el asma solo por cómo te sientes. La espirometría aporta información objetiva sobre la función pulmonar. La fracción exhalada de óxido nítrico (FeNO) es un biomarcador relacionado con inflamación tipo 2 y puede complementar la evaluación en determinados pacientes; no diagnostica asma ni mide por sí solo si el tratamiento está funcionando(1,4). La frecuencia de estas pruebas se individualiza.


Preguntas frecuentes sobre las recomendaciones para el asma

¿El asma puede quitarse para siempre sin medicamentos?

El asma puede tener periodos prolongados con pocos o ningún síntoma, y su evolución varía entre personas. No considero la ausencia de síntomas como prueba de curación; reviso control y riesgo antes de reducir tratamiento.

¿Qué debo hacer de inmediato si siento que me falta el aire de noche?

Sigue el plan de acción que tengas acordado y utiliza la medicación de alivio según ese plan. Si la dificultad respiratoria es intensa, empeora rápidamente, dificulta hablar o no responde como se esperaba, busca atención urgente.

¿Existen alimentos prohibidos para todas las personas con asma?

No de forma universal. Un alimento debe evitarse cuando existe una alergia alimentaria clínicamente confirmada, no simplemente porque una prueba cutánea o una IgE específica sea positiva. Las dietas restrictivas sin una indicación concreta no forman parte del tratamiento rutinario del asma y pueden comprometer la nutrición.

¿Las vacunas de alergia (inmunoterapia) sirven para el asma?

Puede ser una opción en pacientes seleccionados con sensibilización clínicamente relevante, según el alérgeno, el producto, la vía y el control del asma. La inmunoterapia con alérgenos puede reducir síntomas y necesidades de medicación en determinados pacientes, pero no la indico por una prueba positiva aislada ni reemplaza de forma general el tratamiento inhalado. El asma no controlada es un factor de seguridad fundamental antes de administrar inmunoterapia y constituye una contraindicación para iniciarla en varios contextos. La decisión depende de la vía, el producto y el grado de control; antes de cada administración subcutánea también debe valorarse si el asma está estable.

¿Cada cuánto tiempo debo visitar al alergólogo para control?

La frecuencia depende del control, el riesgo, los cambios de tratamiento y las exacerbaciones. Después de iniciar o ajustar tratamiento suelo necesitar una revisión más cercana; cuando el asma está estable, los controles pueden espaciarse de forma individualizada.


¿Quieres revisar qué está afectando el control de tu asma?

Mi objetivo es identificar contigo los factores que sí podemos modificar: tratamiento, técnica inhalatoria, exposiciones, comorbilidades y otros rasgos tratables, además de medir la función pulmonar cuando aporta información útil.

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Sede de consulta médica: Calle 20 # 43F - 113, Consultorio 1307, Torre Médica Comedal, El Poblado, Medellín, Colombia.


Referencias bibliográficas

  1. Global Initiative for Asthma (GINA). Global Strategy for Asthma Management and Prevention. 2026. Disponible en: ginasthma.org
  2. Reddel HK, Bacharier LB, Bateman ED, Brightling CE, Brusselle GG, Buhl R, et al. Global Initiative for Asthma Strategy 2021: executive summary and rationale for key changes. Eur Respir J. 2022;59(1):2102730. doi:10.1183/13993003.02730-2021
  3. Graham BL, Steenbruggen I, Miller MR, Barjaktarevic IZ, Cooper BG, Hall GL, et al. Standardization of Spirometry 2019 Update. An Official American Thoracic Society and European Respiratory Society Technical Statement. Am J Respir Crit Care Med. 2019;200(8):e70-e88. doi:10.1164/rccm.201908-1590ST
  4. Dweik RA, Boggs PB, Erzurum SC, Irvin CG, Leigh MW, Lundberg JO, et al. An official ATS clinical practice guideline: interpretation of exhaled nitric oxide levels (FENO) for clinical applications. Am J Respir Crit Care Med. 2011;184(5):602-615. doi:10.1164/rccm.9120-11ST