«Doctor, me hice el examen A200 y el resultado dice que soy alérgico a 35 alimentos: al huevo, al trigo, al tomate, al pollo y hasta al café. Ya no sé qué comer, tengo miedo de sentarme a la mesa y estoy perdiendo peso». Es una situación que puede generar mucha preocupación y que también encuentro en consulta. Pacientes agotados, con listas interminables de alimentos prohibidos y dietas excesivamente restrictivas, basadas en una prueba comercial costosa que promete detectar alergias e intolerancias ocultas.

Sin embargo, la realidad inmunológica es contundente: el examen A200 no sirve para diagnosticar alergias alimentarias. En este artículo te explico con evidencia científica qué mide realmente esta prueba, por qué las principales sociedades médicas mundiales desaconsejan su uso y cuáles son las herramientas verdaderamente validadas que utilizo en consulta para evaluar una sospecha de alergia alimentaria.


¿Qué es el examen A200 y cómo funciona?

El examen A200 (y pruebas similares que analizan paneles de 100, 200 o más alimentos) es un análisis de sangre comercial que cuantifica los niveles de anticuerpos de tipo Inmunoglobulina G (IgG e IgG4) frente a una amplia variedad de extractos de comida.

Este tipo de panel se comercializa para atribuir síntomas diversos a alimentos. El problema no es que el laboratorio sea capaz de medir IgG, sino la interpretación clínica que se pretende hacer de ese resultado.

El error de base está en la interpretación: la presencia de IgG o IgG4 específica frente a alimentos no demuestra alergia ni intolerancia y es frecuente como respuesta fisiológica a la exposición alimentaria(1).

¿Por qué los anticuerpos IgG no indican alergia?

Para entender por qué el examen A200 confunde a los pacientes, debemos diferenciar cómo responde nuestro sistema inmunológico:

  • IgE específica: participa en las alergias alimentarias inmediatas mediadas por IgE. Sin embargo, incluso una IgE positiva o un prick test positivo indican sensibilización y deben interpretarse junto con la historia clínica(3).
  • IgG/IgG4 específica: puede aparecer como parte de la respuesta inmunológica normal a alimentos consumidos. Su presencia no establece una relación causal con síntomas y no está validada para diagnosticar alergia ni intolerancia(1,2).

Además, no todas las alergias alimentarias son mediadas por IgE. Existen enfermedades inmunológicas no IgE, como FPIES, y formas complejas como la esofagitis eosinofílica. El A200 tampoco diagnostica esas entidades.

En términos sencillos: un resultado de IgG frente a trigo, leche o tomate no permite concluir que ese alimento sea responsable de tus síntomas. Tampoco debe convertirse automáticamente en una lista de alimentos prohibidos.


¿Qué dice la comunidad científica internacional sobre el examen A200?

Las principales sociedades de alergología desaconsejan utilizar IgG/IgG4 específica como prueba diagnóstica de alergia o intolerancia alimentaria:

  1. Academia Europea de Alergia e Inmunología Clínica (EAACI): Publicó un reporte oficial de consenso que establece de forma explícita: «La cuantificación de IgG4 contra alimentos carece de relevancia clínica en el estudio diagnóstico de alergias o intolerancias y no debe realizarse ante quejas alimentarias»(1).
  2. Academia Americana de Alergia, Asma e Inmunología (AAAAI) y Colegio Americano (ACAAI): Clasifican las pruebas de IgG en suero como métodos no estandarizados ni validados, recomendando a los médicos abstenerse de solicitarlas y no tomar decisiones clínicas basadas en sus resultados(5).
  3. Asociación Médica Canadiense (CMAJ) y Guías Internacionales: Coinciden en que los títulos de IgG reflejan una respuesta fisiológica esperada y advierten enérgicamente contra las dietas de eliminación basadas en estos paneles(2,4).

Las guías y documentos de sociedades científicas que utilizo como referencia no recomiendan estos paneles de IgG/IgG4 para diagnosticar alergia o intolerancia alimentaria.


Los riesgos reales de tomar decisiones con el examen A200

Hacerse esta prueba no solo representa un gasto económico injustificado; genera consecuencias directas sobre la salud del paciente:

1. Restricciones dietéticas severas y desnutrición

Al recibir un reporte con decenas de alimentos marcados en «rojo» o «positivos», muchas personas eliminan grupos nutricionales esenciales (lácteos, cereales, legumbres, frutas). En niños y adolescentes, esto provoca déficits de calcio, hierro, vitamina D, retraso en el crecimiento y malnutrición calórico-proteica(2).

2. Mantener restricciones que no eran necesarias

Eliminar alimentos que se toleraban puede complicar la nutrición, la vida social y una futura reevaluación. En determinados pacientes alérgicos existen situaciones en las que una evitación prolongada puede modificar la tolerancia, pero no afirmo que retirar un alimento por un A200 convierta de forma general a una persona no alérgica en alérgica.

3. Impacto psicológico y ansiedad con la comida

Eliminar 20 o 30 alimentos genera miedo irracional a comer, aislamiento social y deterioro severo de la calidad de vida, sin solucionar las molestias digestivas que motivaron la prueba en primer lugar.

4. Retraso en el diagnóstico verdadero

Si los síntomas se deben a un síndrome de intestino irritable, enfermedad celíaca, intolerancia a la lactosa o una alergia real, seguir el resultado del A200 desvía la atención médica del problema de fondo.


¿Cuáles son las pruebas científicas válidas para diagnosticar alergias alimentarias?

En mi consulta como especialista en alergología en Medellín, el diagnóstico de una alergia alimentaria jamás se basa en una prueba de laboratorio aislada, sino en una ruta clínica validada:

1. Historia clínica alergológica minuciosa

Es el pilar fundamental. Evalúo qué alimento se sospecha, cantidad, vía de exposición, tiempo hasta los síntomas, manifestaciones, reproducibilidad, alimentos que sí se toleran y posibles cofactores. Las alergias mediadas por IgE suelen ser rápidas, pero no utilizo una ventana rígida como criterio único(3).

2. Pruebas cutáneas por punción (Prick test)

El prick test o prueba cutánea por punción puede demostrar sensibilización IgE frente a un alimento sospechoso. Su utilidad depende de la probabilidad clínica previa y del alimento estudiado; una prueba positiva no confirma por sí sola alergia clínica.

3. Medición cuantitativa de IgE específica en sangre

La IgE específica frente al alimento completo o determinados componentes puede apoyar el diagnóstico. Algunos componentes mejoran la precisión en contextos concretos, pero ningún valor aislado sustituye la historia ni predice con certeza la gravedad de una futura reacción. Conoce más sobre la preparación en mi guía sobre pruebas de alergia y tipos de exámenes.

4. Prueba de provocación oral controlada

La prueba de provocación oral con alimentos es la prueba de referencia cuando persiste incertidumbre diagnóstica(3). Se realiza con dosis progresivas, supervisión y capacidad para tratar reacciones; no es necesaria para todos los pacientes ni se considera un procedimiento de riesgo cero.

¿Y si sospecho una alergia no mediada por IgE o una intolerancia?

El algoritmo cambia. FPIES se diagnostica principalmente mediante criterios clínicos y en situaciones seleccionadas requiere provocación supervisada. La esofagitis eosinofílica requiere evaluación clínica, endoscopia y biopsias. La intolerancia a la lactosa puede estudiarse con historia clínica y, cuando aporta, prueba de hidrógeno espirado. Ni el A200, ni un panel de IgE indiscriminado, sustituyen estas rutas diagnósticas.


Preguntas frecuentes sobre el examen A200

¿El examen A200 sirve para diagnosticar alergias alimentarias?

No. El A200 mide IgG/IgG4 frente a alimentos y ese resultado no está validado para diagnosticar alergia alimentaria. Algunas alergias son mediadas por IgE y otras no; el A200 no diagnostica ninguna de esas categorías.

¿Por qué me salieron tantos alimentos positivos en el examen A200?

Porque es frecuente detectar IgG frente a alimentos consumidos. Un valor alto no permite saber si ese alimento explica tus síntomas y puede observarse en personas que lo toleran.

¿Debo suspender los alimentos que salieron positivos en el A200?

Un resultado de A200, por sí solo, no es una indicación para retirar un alimento. Si ya has hecho una dieta amplia o existen síntomas al consumirlo, la reintroducción debe decidirse según la historia clínica, el estado nutricional y la posibilidad de una alergia verdadera.

¿Cuál es la diferencia entre el prick test y el examen A200?

El prick test evalúa sensibilización inmediata mediada por IgE y tiene utilidad cuando la historia sugiere ese mecanismo. El A200 mide IgG/IgG4, que no está validada para diagnosticar alergia o intolerancia. Ninguna de las dos pruebas debe interpretarse como una lista automática de alimentos que una persona puede o no puede comer.

¿Qué debo hacer si ya me realicé el examen A200?

No realices cambios drásticos en tu alimentación por tu cuenta; asiste a una consulta de alergología para correlacionar los hallazgos con tu historia clínica y realizar pruebas diagnósticas verdaderamente validadas.


Diagnóstico alergológico certero en Medellín

Si presentas síntomas tras consumir ciertos alimentos o te realizaron pruebas no validadas que limitan tu tranquilidad y nutrición, una valoración especializada puede ayudar a reconstruir qué síntomas existen realmente, qué alimentos se toleran y qué estudios —si alguno— están indicados.

Atiendo en Torre Médica Comedal, Consultorio 1307, Calle 20 # 43F - 113, Medellín.

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Referencias bibliográficas

  1. Stapel SO, Asero R, Ballmer-Weber BK, et al. Testing for IgG4 against foods is not recommended as a diagnostic tool: EAACI Task Force Report. Allergy. 2008;63(7):793-796. doi:10.1111/j.1398-9995.2008.01705.x
  2. Lavine E. Blood testing for sensitivity, allergy or intolerance to food. CMAJ. 2012;184(6):666-668. doi:10.1503/cmaj.110034
  3. Santos AF, Riggioni C, Agache I, et al. EAACI guidelines on the diagnosis of IgE-mediated food allergy. Allergy. 2023;78(12):3057-3076. doi:10.1111/all.15902
  4. Commins SP, Sampson HA. Food allergy: Clinical manifestations, diagnosis, and management. J Allergy Clin Immunol. 2024;153(2):330-345. doi:10.1016/j.jaci.2023.11.018
  5. Kelso JM. Unproven and non-standardized methods in the diagnosis of food allergy: An update. Ann Allergy Asthma Immunol. 2018;121(5):548-553. doi:10.1016/j.anai.2018.07.014