“Doctor, en mi casa dicen que soy alérgico a todo: si barro me da estornudadera, si me da frío se me cierra el pecho y si visito a alguien con perro se me ponen los ojos rojos.” Es una frase que resume a la perfección lo que viven a diario miles de personas con alergias respiratorias en Medellín.
Las enfermedades alérgicas de la vía aérea incluyen cuadros como la rinitis alérgica y algunos fenotipos de asma. Pueden coexistir y compartir mecanismos de inflamación tipo 2, pero asma no significa automáticamente asma alérgica y la rinosinusitis crónica tampoco debe clasificarse por defecto como una alergia respiratoria(2,3).
La rinitis y el asma están estrechamente relacionadas y con frecuencia coexisten. Comparten mecanismos inflamatorios y factores de riesgo, pero la inflamación nasal no “desciende” inevitablemente hacia los pulmones. Por eso evalúo ambas vías respiratorias cuando los síntomas lo sugieren, sin asumir una progresión obligatoria.
En esta guía te explico qué son las alergias respiratorias, cuáles son los alérgenos ambientales causantes, cómo las identificamos con precisión y qué tratamientos médicos modernos permiten recuperar una respiración libre y sin limitaciones.
¿Qué son y cómo se originan las alergias respiratorias?
En la alergia respiratoria mediada por IgE existe sensibilización frente a uno o más aeroalérgenos. Para considerarla clínicamente relevante, esa sensibilización debe concordar con los síntomas y con una exposición compatible; una prueba positiva aislada no demuestra que el aeroalérgeno sea responsable del cuadro(2).
En las respuestas inmediatas, el contacto del alérgeno con IgE específica unida a mastocitos puede desencadenar liberación de mediadores como histamina y leucotrienos. La inflamación alérgica posterior involucra además otras células y mediadores; no se reduce a una única cascada lineal(2).
Según el órgano afectado, estos mecanismos contribuyen a prurito, estornudos, rinorrea y congestión nasal, y en pacientes con asma pueden coexistir broncoconstricción, hipersecreción e inflamación de la vía aérea.
Las principales manifestaciones de la alergia respiratoria
Al evaluar síntomas respiratorios relacionados con alergia considero varias enfermedades que pueden coexistir, pero que no deben agruparse como si todas fueran necesariamente alérgicas:
- Rinitis alérgica: Inflamación de la mucosa nasal que se manifiesta con estornudos en salva, rinorrea acuosa continua, picazón profunda en nariz y paladar, y congestión nasal fija que empeora durante la noche.
- Asma bronquial alérgica: Inflamación crónica del árbol bronquial caracterizada por dificultad para respirar (disnea), sensación de pecho apretado, tos seca nocturna o tras el esfuerzo físico y silbidos audibles al exhalar (sibilancias)(3).
- Conjuntivitis alérgica: suele producir prurito ocular bilateral, enrojecimiento y lagrimeo y puede coexistir con rinitis. Dolor ocular, fotofobia o disminución visual obligan a considerar otros diagnósticos.
- Rinosinusitis crónica: puede coexistir con rinitis o asma, especialmente en determinados fenotipos, pero no es sinónimo de alergia respiratoria. La obstrucción nasal persistente, secreción, presión facial y alteración del olfato requieren su propio diagnóstico diferencial.
Los aeroalérgenos más frecuentes en nuestro medio
En nuestro entorno geográfico y climático, los detonantes ambientales más relevantes son(1,2):
- Ácaros del polvo doméstico (Dermatophagoides pteronyssinus, Dermatophagoides farinae, Blomia tropicalis): son aeroalérgenos importantes en climas húmedos y pueden ser clínicamente relevantes en rinitis y asma. Una prueba positiva demuestra sensibilización; para atribuir los síntomas a los ácaros debe existir concordancia con la historia y la exposición.
- Mascotas (perros y gatos): los alérgenos proceden de distintas fuentes, entre ellas saliva, secreciones y descamación cutánea. El pelo puede transportar esas proteínas, pero no es en sí mismo el alérgeno. Fel d 1 es el componente dominante de la sensibilización primaria al gato; en perro existen varios componentes relevantes y no conviene reducir la alergia canina únicamente a Can f 1.
- Hongos y mohos ambientales (Alternaria, Cladosporium y otros): pueden actuar como aeroalérgenos en pacientes sensibilizados. Su exposición depende del ambiente interior y exterior, el clima y la humedad; no asumo que toda temporada de lluvia implique automáticamente una exposición clínicamente relevante.
- Pólenes: pueden causar síntomas cuando existe sensibilización clínicamente relevante. Los calendarios y patrones de exposición dependen de la vegetación y el clima local, por lo que no extrapolo estaciones polínicas de otros países a Medellín.
¿Cómo realizamos el diagnóstico especializado?
Determinar la causa exacta es la única forma de frenar el ciclo de recaídas continuas. En consulta aplicamos un protocolo diagnóstico riguroso:
1. Prick test cutáneo de aeroalérgenos
Es una herramienta habitual para demostrar sensibilización IgE mediada frente a aeroalérgenos seleccionados según la historia. La lectura se realiza tras un tiempo estandarizado, pero una pápula positiva no demuestra por sí sola que ese alérgeno sea la causa de los síntomas.
2. Pruebas de función pulmonar (espirometría)
En pacientes con síntomas compatibles con asma, la espirometría con prueba broncodilatadora permite buscar limitación variable del flujo espiratorio y respuesta broncodilatadora. Un resultado normal en una sola ocasión no excluye asma, y la interpretación depende del contexto clínico.
3. Fracción de óxido nítrico exhalado (FeNO)
Es un biomarcador no invasivo relacionado con inflamación tipo 2 de la vía aérea. Puede apoyar el diagnóstico y algunas decisiones terapéuticas, pero no cuantifica de manera exacta la inflamación bronquial ni confirma o excluye asma por sí solo; puede variar por múltiples factores. GINA 2026 señala, por ejemplo, que un FeNO bajo no debe utilizarse para decidir contra tratamiento con corticoide inhalado cuando este está indicado.
Tratamiento integral: de los síntomas a la modificación de la enfermedad
El manejo exitoso de las alergias respiratorias se organiza en tres pilares sinérgicos(2,3,4):
1. Control del entorno y reducción de alérgenos
Las medidas ambientales deben dirigirse a exposiciones clínicamente relevantes y suelen funcionar mejor como estrategias combinadas que como reglas aisladas. Evito indicar de forma universal fundas, temperaturas de lavado, retiro de objetos o deshumidificadores sin considerar el alérgeno, la vivienda, la factibilidad y la evidencia disponible.
2. Terapia farmacológica moderna
- Corticoides intranasales (por ejemplo, mometasona o fluticasona): son tratamientos eficaces para la rinitis alérgica, especialmente para la congestión. La exposición sistémica suele ser baja con las formulaciones modernas, pero la elección depende del paciente, la técnica y el tratamiento concomitante.
- Tratamiento inhalado con corticoide: GINA 2026 recomienda que el tratamiento del asma incluya medicación con corticoide inhalado. En adultos y adolescentes, el esquema preferido utiliza un inhalador antiinflamatorio de rescate con ICS-formoterol cuando está disponible; MART es una de las estrategias de mantenimiento y rescate para determinados escalones, no el esquema universal para toda persona con asma(3).
- Antihistamínicos de segunda generación: son útiles para síntomas como prurito, estornudos y rinorrea. En general producen menos sedación que los antihistamínicos de primera generación, aunque el potencial sedante no es idéntico entre todos los fármacos ni entre pacientes.
3. Inmunoterapia alérgeno-específica: tratamiento modificador en pacientes seleccionados
La inmunoterapia con alérgenos (subcutánea o sublingual, según el alérgeno y el producto) puede reducir síntomas y necesidad de medicación en pacientes seleccionados con enfermedad alérgica mediada por IgE y exposición clínicamente relevante. Se considera un tratamiento modificador de la enfermedad, pero no equivale a una curación garantizada(4).
La duración, vía y esquema dependen del producto y de la indicación. Puede existir beneficio sostenido después de finalizar un curso adecuado, pero su magnitud varía. La prevención de asma no debe extrapolarse a cualquier alérgeno: la guía EAACI encontró evidencia para un curso de tres años de inmunoterapia subcutánea o sublingual en niños y adolescentes con rinitis moderada-grave por pólenes de gramíneas o abedul, con reducción del desarrollo de asma hasta dos años después de finalizarla. Para ácaros, la evidencia preventiva es menos concluyente.
Preguntas frecuentes sobre las alergias respiratorias
¿Las alergias respiratorias se curan definitivamente?
El objetivo es lograr buen control de síntomas y reducir exacerbaciones y limitaciones. Muchas personas consiguen un control excelente, pero ningún tratamiento garantiza eliminar todos los síntomas. La inmunoterapia puede ofrecer beneficio sostenido en pacientes bien seleccionados, sin asegurar que la persona deje de reaccionar por completo al ácaro, pólenes o mascotas.
¿El ejercicio físico empeora el asma o las alergias respiratorias?
Al contrario: la actividad física regular es fundamental para la capacidad cardiopulmonar. El objetivo del tratamiento es que el asma no limite la actividad física. Muchas personas con asma bien controlada pueden practicar deporte, incluso a alto nivel; si el ejercicio provoca síntomas, conviene revisar control, técnica inhalatoria y la posibilidad de broncoconstricción inducida por ejercicio en vez de recomendar evitar la actividad.
¿Por qué empeoran los síntomas durante la noche o al levantarse?
Los síntomas nocturnos pueden relacionarse con múltiples factores: control insuficiente del asma o la rinitis, exposiciones del dormitorio, reflujo, apnea del sueño y variaciones circadianas de la vía aérea, entre otros. No asumo que los ácaros sean la explicación de todo síntoma nocturno.
¿Las alergias respiratorias se heredan?
Existe una predisposición genética a enfermedades atópicas, pero la herencia es compleja y se combina con exposiciones ambientales. No utilizo porcentajes familiares fijos para predecir si una persona desarrollará rinitis o asma.
Respira con tranquilidad y recupera tu calidad de vida
Tener síntomas respiratorios recurrentes merece un diagnóstico preciso porque rinitis, asma y otras enfermedades pueden coexistir y requieren estrategias distintas. Identificar sensibilizaciones clínicamente relevantes ayuda a decidir qué medidas ambientales, medicamentos o inmunoterapia pueden aportar en cada caso. Escríbeme por WhatsApp y coordinemos tu consulta médica.
Consultorio: Calle 20 # 43F - 113, Consultorio 1307, Torre Médica Comedal, Medellín, Antioquia.
Referencias bibliográficas
- Pawankar R, Canonica GW, Holgate ST, Lockey RF, Blaiss MS. The WAO White Book on Allergy: Update 2013. World Allergy Organization. Disponible en: worldallergy.org
- Bousquet J, Schünemann HJ, Togias A, et al. Next-generation Allergic Rhinitis and Its Impact on Asthma (ARIA) guidelines for allergic rhinitis based on grading of recommendations assessment, development and evaluation (GRADE) and real-world evidence. J Allergy Clin Immunol. 2020;145(1):70-80.e3. doi:10.1016/j.jaci.2019.06.049
- Global Initiative for Asthma. Global Strategy for Asthma Management and Prevention. 2026 update. Disponible en: ginasthma.org
- Pfaar O, Agache I, de Blay F, et al. Perspectives in allergen immunotherapy: 2019 and beyond. Allergy. 2019;74(Suppl 108):3-25. doi:10.1111/all.14073
- Halken S, Larenas-Linnemann D, Roberts G, Calderón MA, Angier E, Pfaar O, et al. EAACI guidelines on allergen immunotherapy: Prevention of allergy. Pediatr Allergy Immunol. 2017;28(8):728-745. doi:10.1111/pai.12807

