“Doctor, mi hijo vive con ‘gripas’ cada quince días, no puede dormir de noche por la congestión y ahora le salió un brote seco en los brazos que le pica muchísimo.” Es uno de los relatos más frecuentes que escucho de los padres en mi consulta en Medellín. La mayoría llega agotada tras meses de dar jarabes para la tos, antibióticos repetidos y cremas que solo alivian un par de días.
En algunos niños, la dermatitis atópica, la alergia alimentaria, el asma y la rinitis aparecen a distintas edades y se asocian entre sí. Tradicionalmente esto se ha llamado marcha atópica, pero hoy sabemos que no existe una secuencia única ni inevitable: hay trayectorias diferentes según el niño. Tratar bien una enfermedad atópica es importante por sus propios síntomas y complicaciones, pero no puedo prometer que controlar un eccema temprano vaya a impedir que aparezca asma más adelante.
En este artículo te explico cuáles son las alergias infantiles más comunes, en qué orden suelen manifestarse, qué pruebas realizo en mi consulta para confirmarlas y cuál es el tratamiento integral para que tu hijo crezca respirando bien y disfrutando de su infancia.
La marcha atópica: una asociación frecuente, no una secuencia obligatoria
El concepto clásico de marcha atópica describe una trayectoria frecuente en la que algunas enfermedades aparecen antes que otras(1). Es útil para entender asociaciones y riesgo, pero la evidencia actual favorece hablar de trayectorias atópicas: no todos los niños recorren estos pasos ni lo hacen en el mismo orden:
- La dermatitis atópica y algunas alergias alimentarias pueden comenzar durante los primeros años de vida.
- Las sibilancias y el asma pueden aparecer temprano, pero no toda sibilancia preescolar representa asma persistente ni es consecuencia de una alergia cutánea previa.
- La rinitis alérgica y la sensibilización a aeroalérgenos pueden aparecer a distintas edades. Su presencia, ausencia y momento de inicio varían entre niños(1,2).
La dermatitis atópica, especialmente cuando es más intensa o persistente, se asocia con mayor frecuencia a otras enfermedades atópicas(2). Esta asociación no demuestra que el eccema sea por sí solo la causa del asma ni que tratar la barrera cutánea elimine ese riesgo.
1. Alergias cutáneas en la infancia
La piel es la primera línea de defensa del organismo y la primera en manifestar desregulaciones alérgicas:
Dermatitis atópica (eccema)
Afecta a entre el 15% y el 20% de los niños en el mundo(2). No es una simple resequedad: es un defecto en la barrera cutánea que permite la pérdida de agua y la entrada de alérgenos e irritantes.
- En bebés menores de 1 año: se concentra en las mejillas, el cuero cabelludo y el tronco.
- En niños mayores: migra a las zonas de flexión (pliegues de los codos, detrás de las rodillas, cuello y muñecas).
- El síntoma dominante es un prurito intenso, que con frecuencia altera el descanso nocturno del niño y de toda la familia.
Urticaria aguda y angioedema
Aparición repentina de ronchas rojizas sobreelevadas que pican mucho y cambian de lugar en cuestión de horas. En los niños pequeños, la gran mayoría de episodios de urticaria aguda están desencadenados por infecciones virales comunes o por alimentos puntuales, más que por enfermedades crónicas de la piel.
2. Alergias alimentarias infantiles
Ocurren cuando el sistema inmunológico reconoce una proteína de la comida como un enemigo y produce anticuerpos IgE específicos contra ella:
- Alimentos implicados: leche de vaca, huevo, maní, frutos secos, trigo, soya, pescado y mariscos están entre los alimentos que con mayor frecuencia causan alergia alimentaria, aunque su importancia cambia con la edad y la población(3).
- La evolución no es igual para todos: muchos niños adquieren tolerancia a la leche de vaca o al huevo, mientras que maní y frutos secos tienden a persistir con mayor frecuencia. No utilizo una edad fija para asumir que una alergia ya desapareció: la reevaluación puede incluir pruebas y, cuando está indicado, provocación oral supervisada(3).
- Introducción de alimentos alergénicos: ya no se recomienda retrasarlos de forma sistemática. El ensayo LEAP demostró un efecto preventivo importante de la introducción temprana de maní en lactantes de alto riesgo, y las guías EAACI recomiendan introducir maní en forma apropiada para la edad en poblaciones con alta prevalencia e introducir huevo bien cocido como parte de la alimentación complementaria, habitualmente alrededor de los 4 a 6 meses cuando el lactante está preparado(4).
3. Alergias respiratorias: rinitis alérgica y asma
Son las alergias más prevalentes a partir de los 4 o 5 años:
Rinitis alérgica
Muchos padres me dicen en consulta que su hijo “nació con gripa”. La rinitis alérgica no da fiebre, pero genera congestión nasal permanente, salvas de estornudos, secreción transparente constante y picazón en la nariz que lleva al típico “saludo alérgico” (frotarse la punta de la nariz hacia arriba) y a ojeras alérgicas marcadas. Si tienes dudas sobre si los síntomas de tu hijo corresponden a este cuadro, revisa mi artículo sobre rinitis y sinusitis.
Asma bronquial infantil
Se manifiesta como tos seca que empeora en la madrugada, con el llanto, la risa o cuando el niño corre en el recreo, acompañada de sibilancias (“pecho que silba o le ronca”) y fatiga. Tratar la rinitis de base es el primer paso indispensable para lograr que los bronquios dejen de cerrarse.
El enemigo invisible en Medellín: los ácaros del polvo
En Medellín y el Valle de Aburrá, los ácaros del polvo doméstico son una exposición clínicamente relevante en muchos pacientes con rinitis o asma alérgica. Sin datos locales y de mi propia consulta que permitan calcularlo con rigor, no atribuyo un porcentaje fijo de las rinitis o asmas a los ácaros. La sensibilización, además, solo es relevante cuando concuerda con la historia y la exposición.
Cómo diagnostico las alergias en niños en mi consulta en Medellín
Realizar pruebas en niños pequeños requiere experiencia, delicadeza y empatía para que no sea una experiencia traumática:
- Historia clínica con enfoque epidemiológico: Analizo la cronología de los síntomas, los antecedentes familiares de atopia y el entorno del hogar.
- Prick test cutáneo pediátrico: permite demostrar sensibilización inmediata frente a alérgenos seleccionados según la historia clínica. El resultado se interpreta junto con los síntomas y la exposición: un prick test positivo no demuestra por sí solo que ese alérgeno sea la causa. Puede utilizarse incluso en niños pequeños cuando existe una indicación clínica.
- Prueba de provocación oral: es la prueba de referencia cuando persiste incertidumbre diagnóstica y también puede ayudar a comprobar si se adquirió tolerancia. Se realiza de forma supervisada y no todos los niños la necesitan.
- Evaluación de función pulmonar: cuando el niño puede realizar maniobras reproducibles, la espirometría aporta información objetiva sobre obstrucción y respuesta broncodilatadora. La edad a la que se consigue una prueba técnicamente aceptable varía entre niños.
Tratamiento integral: cómo devolvemos la tranquilidad a la familia
El manejo moderno no se basa en llenar al niño de medicamentos de por vida, sino en un plan escalonado y educativo:
- Control ambiental guiado: si existe sensibilización clínicamente relevante, selecciono medidas razonables para reducir exposición. No existe una única intervención doméstica que por sí sola controle la rinitis o el asma, y evito convertir el manejo en una lista rígida de temperaturas, fundas y prohibiciones.
- Cuidado de la barrera cutánea: Baños cortos tibios con sustitutos de jabón (syndet) y aplicación inmediata de emolientes ricos en ceramidas para reparar la piel y evitar que los alérgenos penetren.
- Medicamentos según el diagnóstico: prefiero antihistamínicos de segunda generación cuando están indicados porque, en general, producen menos sedación que los de primera generación. Los corticoides intranasales tienen baja exposición sistémica cuando se utilizan correctamente, pero ningún medicamento debe describirse como de absorción «nula» o completamente libre de efectos adversos.
- Inmunoterapia con alérgenos (vacunas de alergia): puede considerarse en niños seleccionados con rinitis alérgica y, en determinados casos, asma alérgica controlada, cuando existe sensibilización clínicamente relevante y un producto adecuado. La evidencia preventiva no debe generalizarse a todos los alérgenos: la guía EAACI citada encontró respaldo específico para un curso de tres años de inmunoterapia subcutánea o sublingual en niños y adolescentes con rinitis moderada-grave por pólenes de gramíneas o abedul para reducir el desarrollo posterior de asma(5).
Preguntas frecuentes sobre alergias en niños
¿A qué edad se le pueden realizar pruebas de alergia a un niño? A cualquier edad. Si un lactante de 3 meses tiene síntomas claros de alergia alimentaria o dermatitis, el prick test puede realizarse con extractos seleccionados. La prueba se adapta según la edad y los síntomas individuales.
¿Las alergias de la infancia se curan con el crecimiento? Depende del tipo. Muchas alergias a leche y huevo adquieren tolerancia durante la infancia, pero la velocidad y la proporción dependen de la población y del fenotipo. La rinitis y el asma también tienen trayectorias variables. Por eso no utilizo una cifra o una edad fija para predecir la evolución de un niño concreto.
¿Cómo distingo un resfriado viral de una rinitis alérgica en mi hijo? El resfriado común suele durar entre 7 y 10 días, puede dar fiebre y malestar general. La rinitis alérgica no da fiebre, dura semanas o meses continuos, empeora al levantarse por las mañanas y se acompaña de picazón en nariz, ojos y estornudos en salva.
¿Tener un perro o gato en casa aumenta el riesgo de alergia en los niños? La relación entre tener mascotas temprano y desarrollar alergia es compleja y los estudios no justifican adquirir ni retirar una mascota únicamente con el objetivo de prevenir alergias. Si el niño ya tiene síntomas compatibles, evalúo si existe sensibilización clínicamente relevante antes de atribuirlos al animal.
¿El frío de la madrugada causa la alergia o el asma? El frío y los cambios bruscos de temperatura no son la causa de la alergia (la causa es inmunológica, comúnmente a los ácaros), pero sí actúan como un potente estímulo irritativo físico que inflama aún más una vía respiratoria que ya estaba sensible.
Cuándo acudir al especialista
Si tu hijo pasa más días enfermo que sano, si los jarabes y antibióticos ya no le hacen efecto, si sus lesiones de piel no ceden con cremas comerciales o si las “gripas” le bajan al pecho causándole ahogo, es momento de consultar con un alergólogo.
En mi consultorio en la Torre Médica Comedal en Medellín (Calle 20 # 43F - 113, Consultorio 1307) realizamos una evaluación alergológica pediátrica completa, cercana y sin dolor, para encontrar la causa real de los síntomas de tu hijo y devolverle la calidad de vida que necesita.
Escríbeme por WhatsApp y agendemos una valoración especializada para tu hijo.
Referencias bibliográficas
- Bantz SK, Zhu Z, Zheng T. The atopic march: Progression from atopic dermatitis to allergic rhinitis and asthma. J Clin Cell Immunol. 2014;5(2):202. doi: 10.4172/2155-9899.1000202.
- Silverberg JI. Comorbidities and the impact of atopic dermatitis. Ann Allergy Asthma Immunol. 2019;123(2):144-151. doi: 10.1016/j.anai.2019.04.020.
- Sicherer SH, Sampson HA. Food allergy: A review and update on epidemiology, pathogenesis, diagnosis, prevention, and management. J Allergy Clin Immunol. 2018;141(1):41-58. doi: 10.1016/j.jaci.2017.11.003.
- Du Toit G, Roberts G, Sayre PH, Bahnson HT, Radulovic S, Santos AF, et al. Randomized trial of peanut consumption in infants at risk for peanut allergy. N Engl J Med. 2015;372(9):803-813. doi: 10.1056/NEJMoa1414850.
- Halken S, Larenas-Linnemann D, Roberts G, Calderón MA, Angier E, Pfaar O, et al. EAACI Guidelines on Allergen Immunotherapy: Prevention of allergy. Pediatr Allergy Immunol. 2017;28(8):728-745. doi: 10.1111/pai.12807.
- Muraro A, de Silva D, Halken S, Worm M, Khaleva E, Arasi S, et al. EAACI guidelines on the management of IgE-mediated food allergy. Allergy. 2024;Epub ahead of print. doi: 10.1111/all.16345.
- Chu DK, Schneider L, Asiniwasis RN, et al. Atopic dermatitis (eczema) guidelines: 2023 American Academy of Allergy, Asthma and Immunology/American College of Allergy, Asthma and Immunology Joint Task Force on Practice Parameters GRADE- and Institute of Medicine-based recommendations. Ann Allergy Asthma Immunol. 2024;132(3):274-312. doi: 10.1016/j.anai.2023.11.009. \n

